sábado, 25 de marzo de 2017

¿Cómo funcionan los riñones?


Estructura del riñón y la nefrona


Muy buenas a todos. Dejamos de lado brevemente la histología para hablar de unos órganos esenciales para el correcto funcionamiento de nuestro organismo: los riñones. También veremos cómo se forma la orina y  las vías que recorre hasta su expulsión del organismo.

Los riñones pertenecen al aparato excretor, que se encarga, como su nombre dice, de la función de excreción. Es muy importante distinguir la excreción de la defecación. La excreción consiste en la eliminación de residuos metabólicos procedentes del interior de las células, mientras que la defecación consiste en la eliminación de restos de alimentos que no pueden ser digeridos (por lo tanto, estos restos no proceden del interior celular).

Al aparato excretor pertenecen las siguientes estructuras:

Aparato urinario

  • El aparato respiratorio, encargado de expulsar dióxido de carbono. 
  • El aparato urinario, compuesto por los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra, que se encargan de formar y expulsar la orina.
  • Las glándulas sudoríparas, que se encuentran distribuidas por toda la piel y que eliminan pequeñas cantidades de residuos. Además, sirven para refrescar la piel.

El aparato urinario
 
  •   Los riñones
Estructura del riñón

Son dos órganos situados en la parte posterior del abdomen, uno a cada lado de la columna vertebral. Están rodeados de tejido adiposo y encima de cada uno de ellos hay una glándula, llamada glándula suprarrenal. Los riñones son de color rojo oscuro y miden 12 cm de largo y 6 cm de ancho. Distinguimos en el riñón un lado cóncavo y un lado convexo. El lado cóncavo incluye una región denominada hilio renal, donde se conecta el riñon con la arteria y vena renales y con el uréter.

Dentro del riñón encontramos tres partes:
  • Corteza renal, la más superficial. Tiene aspecto granulado, debido a que en ella se encuentran los glomérulos de Malphigi de las nefronas.
  • Médula renal, más interna. Posee pirámides renales o pirámides de Malphigi. Estas presentan un aspecto estriado. Pueden haber entre 8 y 18 pirámides renales en la médula renal. Entre las pirámides renales hay columnas de Bertin, formadas por el mismo tipo de tejido que la corteza renal.
  • Pelvis renal, la más interna. Es hueca y tiene forma de embudo. Recoge la orina producida y la lleva al uréter.

Estructura de la nefrona

  • Producción de orina
La nefrona es la unidad funcional del riñón, se encarga de filtrar la sangre y liberarla de los residuos metabólicos. Las nefronas son tubos microscópicos, que aparecen en número aproximado de 1'2 millones en cada riñón. La formación de la orina en la nefrona se divide en tres procesos:


Representación esquemática de la nefrona, con sus diferentes partes


  • Filtración glomerular. La arteria renal se va ramificando en vasos más pequeños hasta convertirse en vasos microscópicos, que permitan el paso del plasma sanguíneo al interior de la nefrona. En la filtración, una parte del plasma sanguíneo pasa de un vaso sanguíneo, denominado arteriola aferente, al interior de la cápsula de Bowmann. El plasma que no entra a la cápsula se queda en la sangre y sale por otro vaso, denominado arteriola eferente. Este plasma, tras ser filtrado, recibe el nombre de filtrado glomerular y no tiene células ni proteínas, aunque lleva sustancias útiles, como glucosa, aminoácidos y hormona. Posteriormente, el filtrado pasa al interior de la nefrona.
  • Reabsorción tubular. A lo largo de la nefrona, según las necesidades del organismo, se van absorbiendo sustancias útiles (glucosa, aminoácidos, hormonas, agua, sales minerales...), que vuelven a la sangre a través de la red de capilares peritubulares. Estos capilares confluyen en la vena renal, que sale del riñón libre de sustancias de desecho. Esto evita que el cuerpo desperdice un gran número de sustancias útiles.
  • Secreción tubular. La nefrona, además de absorber sustancias, también puede secretarlas. Durante la secreción tubular, se liberan iones que se encuentren en exceso, amoníaco y ciertas sustancias químicas como la penicilina, entre otros medicamentos, para que sean eliminados a través de la orina. Mediante este proceso, el cuerpo elimina diversas sustancias y regula el pH sanguíneo.

Al finalizar esta serie de tratamientos, se obtiene un líquido que será expulsado del cuerpo: la orina. El riñón filtra 120 ml de plasma por minuto, del los cuales, solo 1 ml pasa a formar parte de la orina, y los 119 ml restantes de agua son reabsorbidos. Diariamente, se producen entre 500 y 2300 ml de orina, pero la cantidad de agua que hay en el organismo apenas varía un 1%. La insuficiencia renal crónica aparece cuando la capacidad de filtración disminuye por debajo del 20% y puede llevar a la muerte.

Comparación entre la composición de la sangre y la orina

La orina de los mamíferos se compone de agua (95%), sustancias orgánicas (3%) y sales minerales (2%).
Dentro de las sales minerales, se incluyen cloruros, fosfatos, sulfatos y sales amoniacales. Entre las sustancias orgánicas, hay urea (procedente de la descomposición del amoníaco resultante del catabolismo proteico), ácido úrico (originado en el catabolismo de las bases nitrogenadas) y creatinina (procedente del catabolismo proteico). Además, la orina también contiene pigmentos, como la urobilina, que se forma en la degradación de la hemoglobina, y medicamentos.

La orina formada en las nefronas pasa a la pelvis renal, y de esta, al uréter. Los uréteres conducen la orina a la vejiga mediante las contracciones musculares de las paredes de estos conductos. La vejiga tiene una capacidad de medio litro y va recibiendo la orina a través de un goteo continuo.

La orina se expulsa en la micción. Esta sale de la vejiga al pasar un esfínter que rodea el cuello de la vejiga y atraviesa la uretra, hasta llegar al exterior.

domingo, 19 de marzo de 2017

La mar de ciencia II


Muy buenas a todos. Al igual que el año pasado, he participado en el concurso ''La mar de ciencia'' organizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), a través de la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+i) en las Illes Balears, por el Sistema de Observación y Predicción Costero de las Illes Balears (SOCIB) y la Fundación Bancaria “la Caixa” a través de Medclic: el Mediterráneo a un clic.

Mi vídeo ha quedado entre los 120 finalistas y para ganar el concurso, necesita conseguir el mayor número de ''Me gusta'' en Facebook. Os pido, por tanto, que me ayudéis dándole ''Me gusta'' y compartiéndolo.

Mi proyecto es el siguiente:

http://www.lamardeciencia.es/es/trabajos/videos/2196

Los océanos son muy importantes para nosotros y para nuestro planeta. Sin embargo, nuestros excesos han hecho que nuestros mares tengan que afrontar toda una serie de problemas. Por ello, los científicos están investigando formas para recuperar la salud de nuestros océanos y conservarlos, y nosotros debemos ayudarles. Debemos de ser conscientes de que es trabajo de todos proteger las aguas de nuestro planeta y que, solo si colaboramos todos, conseguiremos conservar nuestros océanos.

 El enlace es este: http://www.lamardeciencia.es/es/trabajos/videos/2196

¡Muchas gracias por vuestro apoyo!


domingo, 26 de febrero de 2017

Glándulas exocrinas y endocrinas





(Este post es una recopilación de dos publicaciones anteriores, sobre las glándulas exocrinas y endocrinas, con modificaciones y mejoras. Pretende acompañar al post anterior sobre los epitelios glandulares)

Como ya hemos visto anteriormente, nuestro organismo cuenta con un complejo sistema de glándulas destinadas a diferentes finalidades. Distinguiremos las glándulas en exocrinas, si liberan sus productos al exterior del cuerpo o al interior de cavidades, y endocrinas, si liberan sus productos al interior de los vasos sanguíneos.

Sistema exocrino

Es un sistema cuyas glándulas no están conectadas entre sí, de tal manera que cada una funciona independientemente de las otras. Lo único que estas glándulas tienen en común es el hecho de que todas están cubiertas por capas de tejido conjuntivo. Muchas se dividen en dos partes: una parte que produce las sustancias y otra por donde salen estas sustancias. Estas glándulas pueden ser estimuladas por el sistema nervioso autónomo o por el sistema endocrino.
Las glándulas exocrinas se pueden dividir según su la naturaleza de sus secreciones:

  • Mucosas: Producen secreciones ricas en carbohidratos. Son viscosas, con función lubricante o protectora.
  • Serosas: Producen secreciones ricas en proteínas, principalmente enzimas.
  • Sebáceas: Producen secreciones grasas.

Hay un gran número de glándulas exocrinas, entre las que se pueden destacar:
  • Hígado. Posee muchas funciones, entre ellas la de secretar bilis, que provoca la emulsión de las grasas en el intestino delgado para facilitar su absorción.
  • Páncreas. Es una glándula mixta. Produce jugo pancreático, que al ser secretarse dentro del intestino delgado, rompe las proteínas y facilita su absorción.
  • Glándulas sudoríparas. Producen el sudor, que nos refrigera y ayuda a eliminar sustancias de desecho.
  • Glándulas sebáceas. Producen sebo, una sustancia grasa que lubrica y protege la piel.

De izquierda a derecha: sublingual, submaxilar y parótida.
  • Glándulas salivares. Destacan tres: parótida, submaxilar y sublingual. Alrededor de la boca también hay pequeñas glándulas salivares. Producen saliva, que inicia la disgestión de algunos nutrientes, ayuda a percibir los sabores, lubrica la boca favoreciendo la deglución y el habla y elimina bacterias mediante la lisozima, una enzima que funciona como un antibiótico natural...
  • Células caliciformes. Son células que componen las mucosas de los aparatos digestivo y respiratorio. Segregan mucus o moco, con función protectora.

La glándula lagrimal se halla realmente por encima del ojo, y no en el conducto lagrimal
  • Glándulas lagrimales: Producen lágrimas, que hidratan la superficie del ojo, nutren la córnea, lubrican los párpados y eliminan bacterias.
  • Próstata: Produce el líquido prostático, que compone el semen, alimenta a los espermatozoides y neutraliza la acidez de la vagina.
  • Glándulas de Cowper: Produce un líquido lubricante que facilita el coito.
  • Glándulas de Bartolino: Lubrican los labios vaginales, facilitando el coito.
  • Glándulas mamarias: Producen leche, que es el alimento de las crías de animales mamíferos. 

Sistema endocrino

El sistema endocrino es el sistema compuesto de glándulas de secreción interna que producen hormonas, que se liberan al torrente sanguíneo y regulan ciertas funciones del cuerpo. Es un sistema de señales similar al del sistema nervioso pues ambos coordinan las acciones de ciertos órganos, pero presentan ciertos paralelismos:


Las hormonas funcionan como mensajeros químicos entre células. El efecto de estas es directamente proporcional a la cantidad liberada.

Los tipos de comunicación de las hormonas pueden ser: 
  • Paracrina: La glándula produce una hormona y la expulsa al líquido extracelular, donde llega a las células cercanas.
  • Endocrina: La glándula produce una hormona y la libera al torrente sanguíneo, donde puede llegar a cualquier célula.
La síntesis de hormonas es estimulada o inhibida principalmente por otras hormonas y por el sistema nervioso. Los efectos de las hormonas son:
  • Estimulante: Promueven la actividad de un tejido.
  • Inhibitorio: Disminuye la actividad de un tejido.
  • Antagonista: Cuando dos hormonas tienen efectos opuestos entre sí.
  • Sinergista: Cuando dos hormonas aumentan su potencia si se producen juntas.
  • Trópico: Cuando altera el metabolismo de otra glándula endocrina (mensajero químico entre glándulas).
  • Balance cuantitativo: Cuando la acción de una hormona depende de la concentración de otra.
Además, las hormonas pueden ser de tres tipos:
  • Hormonas peptídicas.  Pueden ser péptidos, proteínas o glucoproteínas. Forman el grupo más numeroso. Entran dentro la hormona del crecimiento, la insulina, la vasopresina, la hormona estimulante del folículo...
  • Hormonas derivadas de aminoácidos. Proceden de aminoácidos como la tirosina o el triptófano. Destacan la tiroxina, producida por la tiroides, y las catecolaminas, como la adrenalina o la dopamina, producidas por las glándulas suprarrenales.
  • Hormonas lipídicas. Pueden ser esteroides, como las hormonas sexuales o los corticosteroides, producidos por las glándulas suprarrenales, o eicosanoides, como las prostaglandinas.

Son glándulas endocrinas:
Localización del hipotálamo, la hipófisis y la glándula pineal.
  • Hipófisis. Produce vasopresina (o antidiurética, ADH) que disminuye la cantidad de agua eliminada en la orina, oxitocina, que contrae los músculos del útero en el parto, hormonas estimulantes de las demás glándulas, hormona del crecimiento....
  • Hipotálamo. Regula la liberación de hormonas de la hipófisis. El hipotálamo produce oxitocina, vasopresina y hormonas que estimulan otras glándulas.
  • Glándula pineal. Produce principalmente melatonina, que regula los ciclos de sueño
Localización de las glándulas tiroides y paratiroides

  • Tiroides. Produce tiroxina, que regula la intensidad del metabolismo del cuerpo, entre otras hormonas.
  • Paratiroides. Produce parathormona, que regula la cantidad de calcio y fósforo en sangre.

    • Glándulas suprarrenales. Producen adrenalina, que prepara al organismo ante un peligro, corticosteroides como el cortisol (hormona del estrés), que regulan diversos procesos metabólicos, aldosterona, que regula la concentración de sodio y potasio en sangre...
    • Páncreas. Produce insulina, que reduce la cantidad de glucosa en sangre provocando el aumento del gasto de glucosa por los músculos y otros tejidos y glucagón, que estimula la conversión del glucógeno reservado en el hígado en glucosa, por lo que provoca el aumento de los niveles de glucosa en sangre.
    • Hígado. Produce factores de crecimiento insulínico similares a la insulina, angiotensinógeno y angiotensina, que regulan la constricción de los vasos sanguíneos y trombopoyetina, que favorece la producción de plaquetas.
    • Testículos. Producen andrógenos, que producen los carácteres sexuales masculinos y otras hormonas sexuales.
    • Ovarios. Producen estrógenos, que producen los carácteres sexuales femeninos, progesterona, que permite la implantación del embrión en el útero y otras hormonas sexuales.
    • Placenta (en el embarazo). Produce las hormonas relacionadas con el embarazo, principalmente progesterona.  
    • Riñón. Produce principalmente renina, que interviene en el equilibrio hídrico y de sales en el organismo.
    • Estómago. Produce hormonas relacionadas con la digestión. Principalmente gastrina, que favorece la secreción de jugo gástrico.
    • Duodeno. Esta parte del intestino produce hormonas relacionadas con la digestión, como la secretina y la colecistoquinina.
    • Corazón. Produce los péptidos natriurético auricular y cerebral, que regulan la presión arterial y el agua, sodio y lípidos en sangre
    • Tejido adiposo: Produce leptina, que reduce el hambre y acelera el metabolismo y estrona, un tipo de estrógeno.
    Eso es todo. Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post.

    (Lamento la inactividad a lo largo de estos días)

    domingo, 29 de enero de 2017

    Nuestros tejidos V: Tejidos epiteliales (Epitelio glandular)

    Observación al microscopio de páncreas. Se ven los islotes de Langerhans (glándulas endocrinas) inmersos en la porción exocrina del páncreas

    Muy buenas a todos. Continuamos con histología, concretamente con los tejidos epiteliales, y hoy hablaremos de los epitelios glandulares.

    Los epitelios glandulares son un tipo especial de tejido epitelial cuyas células se han especializado en la secreción de sustancias. Estas sustancias son de composición variable y poseen diferentes finalidades. Los epitelios glandulares forman las glándulas, órganos generalmente pluricelulares.

    Formación de una glándula exocrina (izquierda) y endocrina (derecha)

    Las glándulas se originan a partir de células del epitelio de revestimiento, que se dividen y se introducen en el tejido conjuntivo cercano, donde se desarrollan y forman la glándula.

    Según donde viertan sus secreciones, encontramos tres tipos de glándulas:
    • Exocrinas. Vierten sus productos al exterior o al interior de cavidades a través de un conducto excretor.
    • Endocrinas. Vierten sus productos al espacio extracelular, para que lleguen a los vasos sanguíneos y estos los distribuyan por el cuerpo.
    • Mixtas. Funcionan como glándulas exocrinas y endocrinas.
    Los productos procedentes de las glándulas exocrinas pueden ser liberados de tres formas:

    Traducción. By Sternenfeuer79 (Own work) [Public domain], via Wikimedia Commons

    • Secreción merocrina. Las secreciones son liberadas por exocitosis, sin que la célula resulte dañada. Se da en las glándulas salivares, lacrimales, intestinales...
    • Secreción apocrina. Implica la pérdida de parte de la membrana plasmática y de citoplasma. Se produce en las glándulas mamarias.
    • Secreción holocrina. Consiste en la liberación de células enteras o la expulsión del contenido celular, de tal manera que la célula es destruida. Se produce en las glándulas sebáceas de la piel o en la liberación de los espermatozoides en los conductos seminíferos.

    Células caliciformes (secretoras intraepiteliales) en un conducto respiratorio

    Antes comentamos que las glándulas son generalmente pluricelulares. Esto es debido a que existen ciertas células que son glándulas por sí mismas: las células caliciformes. Estas se encuentran en los epitelios respiratorio y digestivo y se encargan de la elaboración de una sustancia llamada mucus, o simplemente moco.

    Las glándulas exocrinas pueden secretar sustancias de manera continua, pero también pueden ser estimuladas de dos formas: por acción del sistema nervioso autónomo o mediante hormonas. Por ejemplo, si vemos comida y tenemos hambre, nuestro sistema nervioso hará que nuestras glándulas digestivas empiecen a segregar jugos gástricos, enzimas digestivas...

    Las glándulas exocrinas son muy numerosas y pueden presentar diversas estructuras. Se clasifican, según las ramificaciones que posean, en simples o compuestas. Dentro de esta clasificación, se pueden dividir en subtipos, como tubulares simples, tubulares ramificadas, ramificadas simples... Las glándulas exocrinas también se clasifican también según el producto que fabriquen.

    Tipos de estructuras de las glándulas exocrinas


    Dentro de las simples, están las glándulas sudoríparas, diversas glándulas de la cavidad bucal y del tubo digestivo, las glándulas sebáceas de la piel... Dentro de las compuestas, se encuentran las glándulas salivales, el páncreas, las glándulas mamarias, lagrimal y prostática y diversas glándulas del tracto respiratorio y digestivo.

    Por otro lado, las glándulas endocrinas son diferentes. Estas no poseen un conducto excretor, y liberan sus productos al medio para que lleguen a los capilares sanguíneos cercanos. Las glándulas endocrinas segregan sustancias que funcionan de mensajeros químicos que influyen en el comportamiento o en la función de otras células: las hormonas. Estas pueden ser de naturaleza proteínica o lípidica. Generalmente, las glándulas endocrinas pueden producir más de una hormona.

    Representación de un conducto seminífero

    Hay casos en las que las glándulas endocrinas aparecen acompañadas de glándulas exocrinas, por ejemplo, en el páncreas, donde los islotes de Langerhans, que producen insulina y glucagón, aparecen entre la parte exocrina del páncreas, productora de jugo pancreático (véase la primera imagen), o en los testículos, donde las células de Leydig, productoras de testosterona, aparecen junto a la porción exocrina del testículo.

    Eso es todo. Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post.

    sábado, 14 de enero de 2017

    Nuestros tejidos IV: Tejidos epiteliales (Epitelio de revestimiento)

    Epitelio pluriestratificado plano con estrato córneo, procedente de la piel.

    Muy buenas a todos. Volvemos otra vez con histología, hoy, con los tejidos epiteliales.

    Los tejidos epiteliales son unos de los tejidos más simples. Sus células presentan pocas modificaciones y se unen entre sí sin dejar espacios intercelulares. Estas células se renuevan constantemente, por lo que este tejido se regenera rápidamente. Según la función del epitelio, puede ser de revestimiento, glandular o sensorial. Hoy nos centraremos en el epitelio de revestimiento.

    Los epitelios de revestimiento se encargan de recubrir la superficie externa de nuestro cuerpo y las cavidades de los órganos huecos. Estos epitelios se apoyan sobre una capa de tejido conjuntivo, llamada membrana basal, que además de servir de soporte, aporta nutrientes al epitelio, pues este carece de vasos sanguíneos.

    La existencia de la membrana basal hace que estas células estén polarizadas, es decir, poseen un polo luminal o apical, el extremo de la célula que está orientado hacia el exterior, y un polo basal, que es el extremo de la célula que está en contacto con la membrana basal. La existencia de estos polos hace que los orgánulos celulares se distribuyan de manera que unos estén más cerca del extremo apical y otros, del extremo basal. Además, el polo apical puede presentar diferentes estructuras, como cilios, estereocilios, microvellosidades o flagelos, que permiten la absorción y el transporte de sustancias principalmente.

    La función del epitelio de revestimiento es fundamentalmente protectora y estructural, pero también es necesario en la absorción de algunas sustancias (en el intestino) y en el transporte de otras (en las vías respiratorias es encargado de desplazar el moco, y en las trompas de Falopio, encargado de desplazar el cigoto al útero).


    Encontramos tres tipos de epitelios, los cuales, a su vez, se dividen en subtipos:


    Epitelio monoestratificado cilíndrico, procedente de la vesícula biliar.


    • Epitelios monoestratificados o simples. Están formados por una sola capa de células. Puede ser:
      • Plano. Sus células son planas. Se encuentra en el endotelio de los vasos sanguíneos, en los alvéolos... Los capilares sanguíneos, por ejemplo, están formados únicamente por epitelio monoestratificado plano.
      • Cúbico. Sus células son cúbicas. Recubre las paredes del ovario y los tubos renales, por ejemplo.
      • Cilíndrico. Sus células son alargadas, con forma de prisma. Destaca el epitelio monoestratificado cilíndrico del intestino delgado, que presenta microvellosidades para aumentar la superficie de la membrana y facilitar la absorción de los nutrientes.
    Una muestra de epitelio pluriestratificado plano

    • Epitelios pluriestratificados. Presentan dos o más capas de células. En él, solo la capa de células más profunda hace contacto con la membrana basal y solamente la capa más externa contacta con el exterior. Se divide en:
      • Plano: Recubre superficies internas como las de la boca, el esófago, la vagina... Además, el tejido pluriestratificado plano puede poseer una capa superficial de células muertas y queratinizadas, denominada estrato córneo. Esta capa se puede encontrar en la epidermis de la piel.
      • Cúbico. Se encuentra en la conjuntiva del ojo y en los conductos de las glándulas mamarias.
      • Cilíndrico. Aparece en la faringe, el ano y también en los conductos de las glándulas mamarias.
      • De transición. Es un tipo especial de epitelio pluriestratificado. Este epitelio es sometido a contracciones y relajaciones, por lo que sus células pueden presentar diferentes formas según el estado en el que esté el epitelio. Reviste las vías urinarias
    Epitelio pseudoestratificado, procedente de la tráquea.

    • Epitelios pseudoestratificados. Aparenta ser un epitelio pluriestratificado, pero en realidad es epitelio monoestratificado cilíndrico. En él, todas las células hacen contacto con la membrana basal, pero no todas alcanzan la superficie, dando la sensación de que hay más de una capa de células. Puede poseer células ciliadas y células caliciformes, productoras de moco. Se encuentra en las vías respiratorias.
    Eso es todo. Proximamente, seguimos con el epitelio glandular. Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post

    domingo, 8 de enero de 2017

    Nuestros tejidos III: Tejido muscular

    Dibujo de la musculatura perteneciente a la obra del anatomista belga Andreas Vesalius ''De humani corporis fabrica''

    Muy buenas a todos. Seguimos con histología, esta vez, con el tejido muscular.

    El tejido muscular es el principal tejido que se encuentra en los músculos. Los músculos son los órganos encargados de los movimientos corporales. Un músculo es un órgano, pues en él se agrupan varios tejidos: además de tejido muscular, posee tejido conjuntivo y vasos sanguíneos.

    Estructura de un músculo
    Los tejidos musculares están compuestos por células muy diferenciadas, denominadas miocitos o fibras musculares. Estas son de forma alargada y son capaces de contraerse y relajarse cuando reciben un estímulo.

    Estas células presentan modificaciones para poder realizar sus funciones. De hecho, los miocitos son tan diferentes del resto de células que hasta sus orgánulos poseen nombres especiales: la membrana celular se llama sarcolema, el citoplasma, sarcoplasma y el retículo endoplasmático, retículo sarcoplasmático. Los miocitos no se pueden dividir y poseen gran cantidad de mitocondrias. Además, contienen un gran número de unas estructuras filamentosas, llamadas miofibrillas, que permiten la contracción.

    Estas miofibrillas estan formadas por dos tipos de miofilamentos: los de actina y los de miosina. Estas fibras se disponen en paralelo, formando unidades llamadas sarcómeros. El deslizamiento de los filamentos de actina y miosina producen el acortamiento y el estiramiento de los sarcómeros. La contracción en serie de los sarcómeros hace que toda la miofibrilla se contraiga. Cuando todas las miofibrillas de todos los miocitos de un músculo se contraen, se produce la contracción este último, acompañada de una cantidad notable de fuerza. Este proceso exige mucha energía, motivo por el cual los miocitos poseen muchas mitocondrias en su sarcoplasma.


    Estructura de un miocito o fibra muscular

    Encontramos tres tipos de tejidos musculares:

    Dibujo de los diferentes tipos de tejido muscular
    • Tejido muscular estriado esquelético
    Tejido muscular estriado esquelético

    Se encuentra en los músculos esqueléticos, aquellos que se insertan en cartílagos y huesos. En estos músculos, las fibras musculares se agrupan en paquetes llamados fascículos.

    Las fibras musculares de este tejido son cilíndricas, pueden llegar a medir varios centímetros de longitud y posen varios núcleos. Cuando este tejido es observado al microscopio, se ven una serie de líneas o patrones, motivo por el cual recibe el nombre de estriado.

    Este tipo de músculo está controlado por el sistema nervioso central, por lo que se maneja voluntariamente. Su contracción es rápida y voluntaria. Sus funciones son permitir el movimiento, servir de protección, mantener la postura y ayudar a las venas y a los vasos linfáticos a ascender sus fluidos (cuando los músculos se contraen, apretan los vasos y hacen que la sangre/linfa suba).

    • Tejido muscular estriado cardíaco
    Tejido muscular estriado cardíaco

    Se encuentra en el corazón y forma el miocardio, el músculo de las paredes del corazón. Sus células se denominan cardiomiocitos.

    Estas son alargadas y bifurcadas, con uno o dos núcleos. Los cardiomiocitos están conectados entre sí por discos intercalares, que permiten que el impulso nervioso pueda transmitirse entre ellos y que la contracción sea sincronizada.

    Este tejido está controlado por el sistema nervioso autónomo, por lo que funciona de manera involuntaria. Su contracción es rápida y rítmica para bombear la sangre del corazón.
    • Tejido muscular liso
    Tejido muscular liso

    Se encuentra en las paredes de los conductos digestivos, respiratorios, reproductores, excretores, vasos sanguíneos y otros conductos huecos y cavidades que poseen paredes musculares. Sus células son pequeñas y fusiformes (son más gruesas en el centro que en los extremos), solo tienen un núcleo y no poseen estriaciones.

    El tejido muscular liso esta inervado por el sistema nervioso autónomo. Su contracción es lenta y permite el transporte de las sustancias que hay en las cavidades, por ejemplo, produce los movimientos peristálticos del tubo digestivo. También permite la respiración, produce los movimientos de la pupila y otorga flexibilidad y resistencia a los vasos sanguíneos que recubre.

    El siguiente recuadro resume las principales características de los diferentes tipos de tejido muscular.


    Eso es todo. Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post.

    lunes, 2 de enero de 2017

    Nuestros tejidos II: Tejido nervioso

    Dibujo de tejido nervioso realizado por el médico español Santiago Ramón y Cajal

    Muy buenas a todos. Seguimos con hablando de los tejidos que componen nuestro cuerpo y nos adentramos en el tejido nervioso, el principal constituyente de nuestro sistema nervioso.

    El tejido nervioso se encarga de transformar la información que nos llega del exterior y del interior en señales electroquímicas, denominadas impulsos nerviosos, conducirlas, procesarlas y elaborar una respuesta adecuada, que transportará a los órganos efectores, quienes la realizarán.

    El tejido nervioso está compuesto por dos tipos de células: neuronas y células gliales.

    Neuronas


    Son las células más importantes del tejido nervioso. Se encargan de transmitir el impulso nervioso. Son células muy diferenciadas y poseen una estructura muy concreta, formada por:
    • Pericarión o cuerpo celular. También llamado soma. Contiene en núcleo y los orgánulos. Posee muchas mitocondrias y vesículas oscuras denominadas corpúsculos de Nissl, procedentes del retículo endoplasmático rugoso, en los que se sintetizan proteínas.
    • Prolongaciones neuronales. Las hay de dos tipos:
      • Axón o neurita. Una única prolongación, larga, de la que pueden salir ramificaciones laterales y terminada en unas ramificaciones numerosas (telodendrones). Se encarga de mandar el impulso nervioso del cuerpo celular a la siguiente neurona.
      • Dendritas. Cortas y numerosas, son prologanciones muy ramificadas que reciben el impulso nervioso procedente de otra neurona y lo conducen al cuerpo celular.
    Prácticamente, todas las neuronas son formadas durante la neurogénesis, en la gestación. Una vez que el individuo es adulto, no se producen más neuronas, pues las neuronas no se pueden dividir. Sin embargo, en ciertos lugares sí se siguen formando, en un proceso denominado neurogénesis adulta. Estas partes donde se siguen produciendo neuronas son el hipocampo, los ventrículos laterales del cerebro y el bulbo olfatorio.

    Las neuronas miden entre 5μm y 150μm y se pueden clasificar según su forma y tamaño, la longitud del axón, los neurotransmisores que empleen, su polaridad y su función.


    Según su polaridad, tenemos:
    • Neuronas unipolares. Tienen una sola prolongación, que funciona de axón.
    • Neuronas bipolares. Tienen un cuerpo celular alargado, con una dendrita y un axón.
    • Neuronas multipolares. Tienen numerosas dendritas y un axón.
    • Neuronas pseudounipolares. Tienen un solo axón, que se divide dando lugar a dos ramas.
    • Anaxónicas. No tienen axón, solamente dendritas.
    Según su función, hay:
    • Neuronas sensoriales. Reciben la información del exterior y la llevan al sistema nervioso central
    • Interneuronas. Relacionan las neuronas sensoriales con las motoras. Sirven para la percepción, aprendizaje, formación de recuerdos, toma de decisiones...
    • Neuronas motoras. Conducen las respuestas del sistema nervioso central a los órganos efectores.
    Células gliales 


    Son pequeñas células más numerosas que las neuronas. No conducen el impulso nervioso, sino que sirven de sostén a las neuronas, las aíslan, las defienden y las nutren. Las hay de varios tipos:

    Neuronas del SNC, con astrocitos, oligodendrocitos y células de microglía
    • Astrocitos. Es el tipo más abundante. Tienen forma estrellada y numerosas prolongaciones. Pueden contactar con capilares, por lo que se cree que intervienen en la nutrición de las neuronas. Se hallan en el sistema nervioso central.
    • Células de microglía. Son pequeñas y de cuerpo alargado. Sus prolongaciones son cortas y muy ramificadas. Son móviles y pueden fagocitar restos celulares y productos de desecho. Son propias del sistema nervioso central.
    • Oligodendrocitos. Son más pequeños que los astrocitos. Poseen pocas prolongaciones que no están muy ramificadas. Se disponen alrededor de los axones de las neuronas del sistema nervioso central para formar una envoltura aislante, la vaina de mielina.
    • Células de Schwann. Son de forma aplanada. Rodean los axones para formar vainas de mielina en las neuronas del sistema nervioso periférico.
    Neurona del SNP, con células satelitales
    • Células ependimarias. También llamados ependimocitos. Son células epiteliales que recubren los conductos por donde corre el líquido cefalorraquídeo: los ventrículos cerebrales y el conducto central, situado en la médula espinal. Pueden producir líquido cefalorraquídeo.
    • Células gliales radiales. Intervienen en el desarrollo de la corteza del sistema nervioso central e intervienen en la producción de neuronas, astrocitos y oligodendrocitos. En el individuo adulto, solo hay células gliales en el cerebelo, donde reciben el nombre de glía de Bergmann, y en la retina, donde reciben el nombre de glía de Müller.
    • Células satelitales o capsulares. Son pequeñas células que rodean el soma, las dendritas o los axones de las neuronas de los ganglios espinales, simpáticos y parasimpáticos, formando una cápsula.
    • Células gliales entéricas. Son células que se hayan en los nervios del sistema digestivo. Se pensaba que su función era meramente de sostén, pero se cree que pueden tener funciones en la regulación de las funciones gastrointestinales.
    Eso es todo. Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post.