sábado, 14 de enero de 2017

Nuestros tejidos IV: Tejidos epiteliales (Epitelio de revestimiento)

Epitelio pluriestratificado plano con estrato córneo, procedente de la piel.

Muy buenas a todos. Volvemos otra vez con histología, hoy, con los tejidos epiteliales.

Los tejidos epiteliales son unos de los tejidos más simples. Sus células presentan pocas modificaciones y se unen entre sí sin dejar espacios intercelulares. Estas células se renuevan constantemente, por lo que este tejido se regenera rápidamente. Según la función del epitelio, puede ser de revestimiento, glandular o sensorial. Hoy nos centraremos en el epitelio de revestimiento.

Los epitelios de revestimiento se encargan de recubrir la superficie externa de nuestro cuerpo y las cavidades de los órganos huecos. Estos epitelios se apoyan sobre una capa de tejido conjuntivo, llamada membrana basal, que además de servir de soporte, aporta nutrientes al epitelio, pues este carece de vasos sanguíneos.

La existencia de la membrana basal hace que estas células estén polarizadas, es decir, poseen un polo luminal o apical, el extremo de la célula que está orientado hacia el exterior, y un polo basal, que es el extremo de la célula que está en contacto con la membrana basal. La existencia de estos polos hace que los orgánulos celulares se distribuyan de manera que unos estén más cerca del extremo apical y otros, del extremo basal. Además, el polo apical puede presentar diferentes estructuras, como cilios, estereocilios, microvellosidades o flagelos, que permiten la absorción y el transporte de sustancias principalmente.

La función del epitelio de revestimiento es fundamentalmente protectora y estructural, pero también es necesario en la absorción de algunas sustancias (en el intestino) y en el transporte de otras (en las vías respiratorias es encargado de desplazar el moco, y en las trompas de Falopio, encargado de desplazar el cigoto al útero).


Encontramos tres tipos de epitelios, los cuales, a su vez, se dividen en subtipos:


Epitelio monoestratificado cilíndrico, procedente de la vesícula biliar.


  • Epitelios monoestratificados o simples. Están formados por una sola capa de células. Puede ser:
    • Plano. Sus células son planas. Se encuentra en el endotelio de los vasos sanguíneos, en los alvéolos... Los capilares sanguíneos, por ejemplo, están formados únicamente por epitelio monoestratificado plano.
    • Cúbico. Sus células son cúbicas. Recubre las paredes del ovario y los tubos renales, por ejemplo.
    • Cilíndrico. Sus células son alargadas, con forma de prisma. Destaca el epitelio monoestratificado cilíndrico del intestino delgado, que presenta microvellosidades para aumentar la superficie de la membrana y facilitar la absorción de los nutrientes.
Una muestra de epitelio pluriestratificado plano

  • Epitelios pluriestratificados. Presentan dos o más capas de células. En él, solo la capa de células más profunda hace contacto con la membrana basal y solamente la capa más externa contacta con el exterior. Se divide en:
    • Plano: Recubre superficies internas como las de la boca, el esófago, la vagina... Además, el tejido pluriestratificado plano puede poseer una capa superficial de células muertas y queratinizadas, denominada estrato córneo. Esta capa se puede encontrar en la epidermis de la piel.
    • Cúbico. Se encuentra en la conjuntiva del ojo y en los conductos de las glándulas mamarias.
    • Cilíndrico. Aparece en la faringe, el ano y también en los conductos de las glándulas mamarias.
    • De transición. Es un tipo especial de epitelio pluriestratificado. Este epitelio es sometido a contracciones y relajaciones, por lo que sus células pueden presentar diferentes formas según el estado en el que esté el epitelio. Reviste las vías urinarias
Epitelio pseudoestratificado, procedente de la tráquea.

  • Epitelios pseudoestratificados. Aparenta ser un epitelio pluriestratificado, pero en realidad es epitelio monoestratificado cilíndrico. En él, todas las células hacen contacto con la membrana basal, pero no todas alcanzan la superficie, dando la sensación de que hay más de una capa de células. Puede poseer células ciliadas y células caliciformes, productoras de moco. Se encuentra en las vías respiratorias.
Eso es todo. Proximamente, seguimos con el epitelio glandular. Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post

domingo, 8 de enero de 2017

Nuestros tejidos III: Tejido muscular

Dibujo de la musculatura perteneciente a la obra del anatomista belga Andreas Vesalius ''De humani corporis fabrica''

Muy buenas a todos. Seguimos con histología, esta vez, con el tejido muscular.

El tejido muscular es el principal tejido que se encuentra en los músculos. Los músculos son los órganos encargados de los movimientos corporales. Un músculo es un órgano, pues en él se agrupan varios tejidos: además de tejido muscular, posee tejido conjuntivo y vasos sanguíneos.

Estructura de un músculo
Los tejidos musculares están compuestos por células muy diferenciadas, denominadas miocitos o fibras musculares. Estas son de forma alargada y son capaces de contraerse y relajarse cuando reciben un estímulo.

Estas células presentan modificaciones para poder realizar sus funciones. De hecho, los miocitos son tan diferentes del resto de células que hasta sus orgánulos poseen nombres especiales: la membrana celular se llama sarcolema, el citoplasma, sarcoplasma y el retículo endoplasmático, retículo sarcoplasmático. Los miocitos no se pueden dividir y poseen gran cantidad de mitocondrias. Además, contienen un gran número de unas estructuras filamentosas, llamadas miofibrillas, que permiten la contracción.

Estas miofibrillas estan formadas por dos tipos de miofilamentos: los de actina y los de miosina. Estas fibras se disponen en paralelo, formando unidades llamadas sarcómeros. El deslizamiento de los filamentos de actina y miosina producen el acortamiento y el estiramiento de los sarcómeros. La contracción en serie de los sarcómeros hace que toda la miofibrilla se contraiga. Cuando todas las miofibrillas de todos los miocitos de un músculo se contraen, se produce la contracción este último, acompañada de una cantidad notable de fuerza. Este proceso exige mucha energía, motivo por el cual los miocitos poseen muchas mitocondrias en su sarcoplasma.


Estructura de un miocito o fibra muscular

Encontramos tres tipos de tejidos musculares:

Dibujo de los diferentes tipos de tejido muscular
  • Tejido muscular estriado esquelético
Tejido muscular estriado esquelético

Se encuentra en los músculos esqueléticos, aquellos que se insertan en cartílagos y huesos. En estos músculos, las fibras musculares se agrupan en paquetes llamados fascículos.

Las fibras musculares de este tejido son cilíndricas, pueden llegar a medir varios centímetros de longitud y posen varios núcleos. Cuando este tejido es observado al microscopio, se ven una serie de líneas o patrones, motivo por el cual recibe el nombre de estriado.

Este tipo de músculo está controlado por el sistema nervioso central, por lo que se maneja voluntariamente. Su contracción es rápida y voluntaria. Sus funciones son permitir el movimiento, servir de protección, mantener la postura y ayudar a las venas y a los vasos linfáticos a ascender sus fluidos (cuando los músculos se contraen, apretan los vasos y hacen que la sangre/linfa suba).

  • Tejido muscular estriado cardíaco
Tejido muscular estriado cardíaco

Se encuentra en el corazón y forma el miocardio, el músculo de las paredes del corazón. Sus células se denominan cardiomiocitos.

Estas son alargadas y bifurcadas, con uno o dos núcleos. Los cardiomiocitos están conectados entre sí por discos intercalares, que permiten que el impulso nervioso pueda transmitirse entre ellos y que la contracción sea sincronizada.

Este tejido está controlado por el sistema nervioso autónomo, por lo que funciona de manera involuntaria. Su contracción es rápida y rítmica para bombear la sangre del corazón.
  • Tejido muscular liso
Tejido muscular liso

Se encuentra en las paredes de los conductos digestivos, respiratorios, reproductores, excretores, vasos sanguíneos y otros conductos huecos y cavidades que poseen paredes musculares. Sus células son pequeñas y fusiformes (son más gruesas en el centro que en los extremos), solo tienen un núcleo y no poseen estriaciones.

El tejido muscular liso esta inervado por el sistema nervioso autónomo. Su contracción es lenta y permite el transporte de las sustancias que hay en las cavidades, por ejemplo, produce los movimientos peristálticos del tubo digestivo. También permite la respiración, produce los movimientos de la pupila y otorga flexibilidad y resistencia a los vasos sanguíneos que recubre.

El siguiente recuadro resume las principales características de los diferentes tipos de tejido muscular.


Eso es todo. Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post.

lunes, 2 de enero de 2017

Nuestros tejidos II: Tejido nervioso

Dibujo de tejido nervioso realizado por el médico español Santiago Ramón y Cajal

Muy buenas a todos. Seguimos con hablando de los tejidos que componen nuestro cuerpo y nos adentramos en el tejido nervioso, el principal constituyente de nuestro sistema nervioso.

El tejido nervioso se encarga de transformar la información que nos llega del exterior y del interior en señales electroquímicas, denominadas impulsos nerviosos, conducirlas, procesarlas y elaborar una respuesta adecuada, que transportará a los órganos efectores, quienes la realizarán.

El tejido nervioso está compuesto por dos tipos de células: neuronas y células gliales.

Neuronas


Son las células más importantes del tejido nervioso. Se encargan de transmitir el impulso nervioso. Son células muy diferenciadas y poseen una estructura muy concreta, formada por:
  • Pericarión o cuerpo celular. También llamado soma. Contiene en núcleo y los orgánulos. Posee muchas mitocondrias y vesículas oscuras denominadas corpúsculos de Nissl, procedentes del retículo endoplasmático rugoso, en los que se sintetizan proteínas.
  • Prolongaciones neuronales. Las hay de dos tipos:
    • Axón o neurita. Una única prolongación, larga, de la que pueden salir ramificaciones laterales y terminada en unas ramificaciones numerosas (telodendrones). Se encarga de mandar el impulso nervioso del cuerpo celular a la siguiente neurona.
    • Dendritas. Cortas y numerosas, son prologanciones muy ramificadas que reciben el impulso nervioso procedente de otra neurona y lo conducen al cuerpo celular.
Prácticamente, todas las neuronas son formadas durante la neurogénesis, en la gestación. Una vez que el individuo es adulto, no se producen más neuronas, pues las neuronas no se pueden dividir. Sin embargo, en ciertos lugares sí se siguen formando, en un proceso denominado neurogénesis adulta. Estas partes donde se siguen produciendo neuronas son el hipocampo, los ventrículos laterales del cerebro y el bulbo olfatorio.

Las neuronas miden entre 5μm y 150μm y se pueden clasificar según su forma y tamaño, la longitud del axón, los neurotransmisores que empleen, su polaridad y su función.


Según su polaridad, tenemos:
  • Neuronas unipolares. Tienen una sola prolongación, que funciona de axón.
  • Neuronas bipolares. Tienen un cuerpo celular alargado, con una dendrita y un axón.
  • Neuronas multipolares. Tienen numerosas dendritas y un axón.
  • Neuronas pseudounipolares. Tienen un solo axón, que se divide dando lugar a dos ramas.
  • Anaxónicas. No tienen axón, solamente dendritas.
Según su función, hay:
  • Neuronas sensoriales. Reciben la información del exterior y la llevan al sistema nervioso central
  • Interneuronas. Relacionan las neuronas sensoriales con las motoras. Sirven para la percepción, aprendizaje, formación de recuerdos, toma de decisiones...
  • Neuronas motoras. Conducen las respuestas del sistema nervioso central a los órganos efectores.
Células gliales 


Son pequeñas células más numerosas que las neuronas. No conducen el impulso nervioso, sino que sirven de sostén a las neuronas, las aíslan, las defienden y las nutren. Las hay de varios tipos:

Neuronas del SNC, con astrocitos, oligodendrocitos y células de microglía
  • Astrocitos. Es el tipo más abundante. Tienen forma estrellada y numerosas prolongaciones. Pueden contactar con capilares, por lo que se cree que intervienen en la nutrición de las neuronas. Se hallan en el sistema nervioso central.
  • Células de microglía. Son pequeñas y de cuerpo alargado. Sus prolongaciones son cortas y muy ramificadas. Son móviles y pueden fagocitar restos celulares y productos de desecho. Son propias del sistema nervioso central.
  • Oligodendrocitos. Son más pequeños que los astrocitos. Poseen pocas prolongaciones que no están muy ramificadas. Se disponen alrededor de los axones de las neuronas del sistema nervioso central para formar una envoltura aislante, la vaina de mielina.
  • Células de Schwann. Son de forma aplanada. Rodean los axones para formar vainas de mielina en las neuronas del sistema nervioso periférico.
Neurona del SNP, con células satelitales
  • Células ependimarias. También llamados ependimocitos. Son células epiteliales que recubren los conductos por donde corre el líquido cefalorraquídeo: los ventrículos cerebrales y el conducto central, situado en la médula espinal. Pueden producir líquido cefalorraquídeo.
  • Células gliales radiales. Intervienen en el desarrollo de la corteza del sistema nervioso central e intervienen en la producción de neuronas, astrocitos y oligodendrocitos. En el individuo adulto, solo hay células gliales en el cerebelo, donde reciben el nombre de glía de Bergmann, y en la retina, donde reciben el nombre de glía de Müller.
  • Células satelitales o capsulares. Son pequeñas células que rodean el soma, las dendritas o los axones de las neuronas de los ganglios espinales, simpáticos y parasimpáticos, formando una cápsula.
  • Células gliales entéricas. Son células que se hayan en los nervios del sistema digestivo. Se pensaba que su función era meramente de sostén, pero se cree que pueden tener funciones en la regulación de las funciones gastrointestinales.
Eso es todo. Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Nuestros tejidos: Los tejidos que componen nuestro cuerpo



http://dle.rae.es/?id=KWiDNIv


Muy buenas a todos. Como ya anuncié en el anterior post, vamos a hablar de histología desde el principio, pues pienso que quedaron bastantes lagunas (como las que tiene el tejido cartilaginoso) por explicar.

Para hablar de histología, primero tenemos que saber qué es un tejido exactamente.

Una muestra de tejido cartilaginoso. Sus células se sitúan dentro de cavidades llamadas lagunas.

Un tejido orgánico es un material biológico formado por un conjunto de células de uno o varios tipos, distribuidas con cierta regularidad, con un comportamiento fisiológico coordinado, es decir, trabajan en conjunto, y con un origen embrionario común.

Podríamos pensar que todo ser vivo que esté compuesto por más de una célula formará tejidos, pero esto no es correcto. Las algas y los hongos son pluricelulares, pero no forman tejidos verdaderos. La estructura que forman las algas y los hongos recibe el nombre de talo, y está formado por una serie de células idénticas que no forman diferentes tejidos ni órganos. Puede haber partes del talo que se especialicen en alguna función, por ejemplo, en un alga, una parte se puede encargar del soporte y otra de la fotosíntesis.

Por lo tanto, los únicos organismos que forman tejidos verdaderos son las plantas y los animales, aunque también se reconoce que ciertos tipos de algas también forman tejidos verdaderos.

En esta ocasión, nos quedaremos con la histología animal, que estudia los tejidos animales.

Los tejidos animales están compuestos por un número indeterminado de células, que pueden ser de uno o varios tipos, que se encuentran inmersas en una matriz extracelular, que varía según el tipo de tejido.

Estos se dividen en los siguientes tipos:

    1.Tejidos muy especializados 
  •  Tejido muscular
            -Tejido muscular liso
            -Tejido muscular estriado o esquelético
            -Tejido muscular cardíaco
  • Tejido nervioso
     2.Tejidos poco especializados
  • Tejido epitelial
            -Epitelio de revestimiento (piel y mucosas)
            -Epitelio glandular (glándulas)
            -Epitelio sensorial (órganos de los sentidos)
  • Tejido conectivo
            -Tejido adiposo (almacenamiento de grasa)
            -Tejido cartilaginoso (cartílagos)
            -Tejido óseo (huesos)
            -Tejido hematopoyético (producción de sangre)
            -Tejido sanguíneo (sangre)
            -Tejido conjuntivo (unión de tejidos)

Eso es todo. Seguiremos con el tejido nervioso. Nos vemos en el siguiente post.

lunes, 26 de diciembre de 2016

Plan para diciembre y principios de enero


Muy buenas a todos. Se que dije que escribiría más posts en diciembre (o que por los menos lo intentaría). Al final, fui demasiado optimista y no he podido escribir mucho.

Sin embargo, y esta vez voy en serio (creo), durante estos días voy a escribir con mas frecuencia. Mi intención es subir un post cada dos o tres días. Haré lo siguiente:
  • Terminaré el tratado de histología. Ahora dispongo de más conocimientos del tema, así que quiero reescribirlo desde el principio y hablaré de todos los tejidos animales.
  • Escribiré sobre biomoléculas. Haré un post sobre las proteínas y los ácidos nucleicos. También haré uno sobre las enzimas y sobre los ácidos grasos.
  • Posiblemente, para acompañar al post sobre las proteínas, haré otro post sobre MolCraft, en el que veremos sus impresionantes construcciones de proteínas y aminoácidos.
  • Voy a subir un vídeo que estoy preparando y que considero que puede estar bastante bien. Lo subiré en mi canal de Youtube, en el que ya subí hace tiempo algún vídeo.
Eso es todo lo que quería decir. Nos veremos muy pronto.

Feliz navidad

Mundo microscópico: Cebolla




Muy buenas a todos. Hace unos días estuve haciendo una práctica consistente en la observación al microscopio de epidermis de cebolla, una práctica muy sencilla de histología vegetal. Hoy, vamos a ver en que consiste y los resultados que obtuve.

La cebolla (allium cepa) es una planta herbácea perteneciente a la familia de las amarilidáceas. Como es bien sabido, es ampliamente cultivada por su uso alimentario.

Una observación de células de epidermis de cebolla sin teñir. Esta estaba mal hecha, pues la muestra era demasiado gruesa.

Una de las características principales de la cebolla es que producen bulbos. Los bulbos son órganos de almacenamiento de nutrientes. Estos son yemas subterráneas formadas por un tallo acompañado de numerosas hojas carnosas. Un bulbo puede desarrollar pequeñas yemas laterales que den lugar, a su vez, a otros bulbos más pequeños. Además de la cebolla, también son plantas bulbosas el ajo, el narciso, el tulipán...

El bulbo de la cebolla está formado por numerosas capas de hojas unidas procedentes del tallo. Sus células son alargadas y relativamente grandes. Además, cuando el bulbo es troceado, unas enzimas responden con la producción de sulfóxido de tiopropanal, una sustancia irritante que es la que hace que nos lloren los ojos.

Otra observación de epidermis de cebolla, de grosor adecuado, antes de teñirla.

En esta práctica observamos la epidermis de cebolla. La epidermis, en las plantas, es una capa de células que recubre las partes jóvenes de la planta. Está formada por un solo estrato de células planas que se juntan sin dejar espacios entre ellas, como veremos a continuación en las imagenes a microscopio. La pared celular de estas células están envueltas en una fina capa llamada cutícula, que posee cutina y diversas ceras, que la hacen impermeable. La función principal de la epidermis es proteger a la planta de agentes externos y permitir el intercambio de gases y agua con el exterior

Vayamos al microscopio y veamos la epidermis de cebolla.

Una muestra de epidermis de cebolla ya teñida.

Para obtener nuestra muestra de epidermis de cebolla, antes debemos cortar una rodaja de la cebolla. Con cuidado, sacaremos una fina membrana de una de las caras del trozo de cebolla. No puede ser muy gruesa, si no, cuando veamos la muestra al microscopio solo veremos un desorden de células. Una vez obtenida una membrana fina de un tamaño aceptable, sin permitir que se arrugue, la colocamos encima de un porta.

Ponemos un cubreobjetos por encima de la muestra, intentando que no queden burbujas de aire.
Una vez que la tenemos sobre el porta, le aplicamos unas gotas de colorante, en este caso, azul de metileno y dejamos actuar al tinte. Pasados unos minutos, quitamos el exceso de colorante lavando la muestra con agua, con cuidado para que el agua no arrastre nuestra muestra (puede pasar que cuando eches agua, el agua vaya con demasiada fuerza, arrastre tu muestra y te quedes sin ella, obligándote a repetir todo el procedimiento anterior de nuevo, lo sé por experiencia.)

Posteriormente, cubriremos la muestra con un cubreobjetos y procederemos con la observación al microscopio. Al principio observaremos la muestra con el objetivo de 4x, luego subiremos al de 10x y acabaremos con el de 40x (si estamos usando un microscopio óptico). En caso de que se tenga aceite de inmersión, se puede llegar a los 100x aumentos.

Observación con el objetivo de 4x aumentos

Con el objetivo de 4x seremos capaces de distinguir las células entre sí, pues las paredes celulares quedan muy remarcadas, pero no mucho más.

Observación con el objetivo de 10x aumentos

Con el objetivo de 10x, veremos las células de mayor tamaño y seremos capaces de distinguir los núcleos celulares

Observación con el objetivo de 40x aumentos

Con el objetivo de 40x, obtendremos un aumento bastante bueno que nos permitirá ver bien el núcleo. En este caso, pude también llegar a ver algunos nucleolos. Podriamos pensar que los nucleolos son orgánulos, pero en realidad no lo son, pues no poseen membranas que los delimiten. Son regiones del núcleo donde se acumulan una serie de estructuras macromoleculares encargadas de la formación de los ribosomas, necesarios para la síntesis de proteínas. Además, también tienen funciones relacionadas con la regulación del ciclo celular, la respuesta al estrés celular y el envejecimiento.

Si quisieramos llegar a ver los orgánulos celulares, necesitamos un microscopio electrónico, que posee aún más aumentos que un microscopio óptico, aunque sus imágenes se obtienen en blanco y negro.

Eso es todo por hoy. ¡Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post!

domingo, 4 de diciembre de 2016

El puzle de la Tierra



Muy buenas a todos. En anteriores ocasiones, en geología hablamos sobre la teoría de la deriva continental y sobre las ondas sísmicas. Hoy hablaremos sobre la tectónica de placas.

Como ya dijimos anteriormente, no había ninguna teoría que explicase el movimiento de grandes masas de roca, con lo cual, la hipótesis de la deriva continental de Wegener fue rechazada por la comunidad científica de su época.

Sin embargo, a lo largo del siglo XX salieron a la luz una serie de descubrimientos que empezaron a confirmar la hipótesis de Wegener. Estos descubrimientos dieron lugar a la teoría de la tectónica de placas, la teoría más importante de la geología.

Estos descubrimientos fueron:
  • Descubrimiento de dorsales y fosas marinas. 

Hacia 1872, se descubrió la existencia de la dorsal mesoatlántica durante la expedición del HMS Challenger, que estaba investigando la posible localización para el cable telegráfico transatlántico. La existencia de la dorsal se confirmó definitivamente por sónar en 1925. Sin embargo, se pensaba que dicha dorsal era una característica única del océano Atlántico.

Ya en los años 50, se empezaron a realizar más investigaciones sobre el fondo marino. El buque oceanográfico Vema, de la Universidad de Columbia, recorrió los océanos, recogiendo muestras de los fondos marinos. Al atravesar el océano atlántico, comprobaron que la dorsal mesoatlántica presentaba una gran diversidad de valles y crestas y que el valle central era epicentro de terremotos. A su vez, descubrieron que esta dorsal solo era una de todo un sistema de dorsales oceánicas que componían los suelos oceánicos.
  • Datación de la edad de las rocas
Las variaciones del campo magnético permiten calcular la edad de las rocas
Uno de los procedimientos para calcular la edad de las rocas es la magnetoestratigrafía, que data la edad de los diferentes estratos geológicos según las variaciones del campo magnético de la Tierra a lo largo de la historia terrestre.

Al calcularse la edad de las rocas, se descubrió que las rocas continentales podían llegar a tener hasta 3800 millones de años, mientras que las oceánicas tenían un máximo de 180 millones de años. Por lo tanto, debía de haber un fenómeno que renovase la corteza oceánica, pues entre las dos cortezas había una diferencia de antigüedad importante.

Con esto, se sabía que los océanos poseían dorsales y fosas cuya formación era desconocida y también que la corteza oceánica era más joven que la continental, pues sus rocas eran menos antiguas.

Por lo tanto, había que explicar la formación de dichos accidentes geográficos y por qué se renovaba la corteza oceánica. Esto condujo a la formulación de la teoría de la tectónica de placas.


La teoría de la tectónica de placas dice que la litosfera está dividida en una serie de placas denominadas placas litosféricas y que esas placas se mueven unas con respecto a las otras. Estas placas se clasifican de dos formas:
  • Según su tamaño:
    • Placas mayores: Son un total de 15 grandes placas. Dentro están la placa norteamericana, la euroasiática o la antártica, entre otras.
    • Microplacas: Son un total de 43 placas menores. Por ejemplo, la placa Helénica, la placa de Anatolia, la placa Adriática, la placa de Panamá... 
  • Según el tipo de litosfera: 
    • Placas continentales: Contienen mayoritariamente litosfera continental. Suelen ser placas pequeñas, como la de Anatolia o la Iraní
    • Placas oceánicas: Solo contienen litosfera oceánica. Por ejemplo, la placa Pacífica, la de Nazca...
    • Placas mixtas: Contienen litosfera oceánica y continental. La mayoría de las grandes placas son mixtas, como la Antártica, la Euroasiática o la Norteamericana
Estas placas se desplazan entre sí y producen fricciones entre sus bordes. Entre placa y placa se producen zonas de contacto denominadas límites o bordes. Según como se desplacen las placas con respecto al límite, existen tres tipos de bordes, de los que ya hemos hablado, pero repasaremos brevemente:
  • Bordes constructivos: En ellos, las placas se separan entre sí y se forma nueva litosfera oceánica. Forman las dorsales oceánicas. Los bordes constructivos son la causa de que la litosfera oceánica se renueve.
  • Bordes destructivos: En ellos dos placas chocan entre sí. Pueden formar cordilleras (entre dos placas continentales) o destruir litosfera oceánica antigua (entre una continental y una oceánica, o entre dos oceánicas). Las fosas oceánicas son bordes destructivos.
  • Bordes pasivos o fallas transformantes: Las dos placas se desplazan lateralmente, sin crear ni destruir litosfera.
¿Por qué se desplazan las placas litosféricas? Para descubrirlo, tenemos que irnos al manto.


El manto se comporta de manera plástica, de tal manera que los materiales que lo componen se pueden desplazar.  Dentro del manto se producen corrientes de materiales debido a que se forman corrientes de convección, producidas por diferencias de temperatura.

Los materiales fríos se sitúan en la parte más baja del manto. Allí, al estar cerca del núcleo, pueden haber temperaturas de hasta 6000º C. Esto hace que estos materiales se calienten, haciendo que se fundan y sean más ligeros. Al ser más ligeros, comienzan a ascender por el manto. Así, se forma una corriente cíclica en la que los materiales van ascendiendo y descendiendo debido a las diferencias de temperaturas entre ellos. Los desplazamientos de estas corrientes hacen que la litosfera que se encuentra por encima de ellas también se desplace.

También hay teorías que dicen que hay más factores implicados en el desplazamiento de las placas (fuerzas gravitacionales, mareas...), pero no hay evidencias claras.

Así se consiguió explicar el desplazamiento de los continentes. También se justificaba la formación de las dorsales y las fosas oceánicas (originadas en los bordes entre placas) y las diferencias de antigüedad entre las rocas continentales y oceánicas (las corteza oceánica se destruye en los bordes destructivos y se forma nueva litosfera en los constructivos)

La teoría de la tectónica de placas explica la formación de las placas tectónicas, los desplazamientos entre ellas, la formación de cadenas montañosas y el origen de los terremotos y los volcanes. Es por ello que cuando se formuló, fue una teoría revolucionaria que marcó un antes y un después en la geología.

Eso es todo. ¡Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post!

Lamento la inactividad del blog durante el mes pasado, este mes intentaré volver a la frecuencia habitual.