sábado, 20 de febrero de 2016

La imagen sabatina LXVII


Muy buenas a todos. En este sábado y como siempre, venimos con la imagen sabatina. Seguimos comentando la infografía de mphonline.org Deadly viruses. Hoy vamos a hablar del virus de la gripe, los Influenzavirus.



Los géneros Influenzavirus, que pertenecen a la familia de virus Orthomyxoviridaes, reciben su nombre del italiano Influenza, pues antiguamente se creía que las epidemias se producían debido a influencias astrológicas. Más tarde se descubriría que la cosa no funcionaba así.

La gripe, enfermedad causada por estos virus, es una enfermedad muy antigua. Los primeros registros datan de hace 2400 años. Esta enfermedad produce dos epidemias anuales, en los inviernos de cada hemisferio, debido a su rápida capacidad de mutación que hace que cada año parezca un virus nuevo frente a nuestras defensas.

A lo largo de la historia se han producido numerosas pandemias de Influenzavirus, entre las que destaca la pandemia de gripe española, entre 1918 y 1919 (durante la Primera Guerra Mundial), que afectó a países de todo el mundo. Es llamada así debido a que España fue el país que más información aportó sobre la epidemia y sobre el número de fallecidos, pues los otros países censuraban los datos, para no aparentar debilidad frente al enemigo durante la guerra. Se calcula que fallecieron 50 millones de personas por esta pandemia.


Virión de Influenzavirus A




Has tres géneros de Influenzavirus, cada uno de ellos posee una única especie:
  • Influenzavirus A: Su especie es el Virus Influenza A. Es el más común y el más grave. Afecta a aves, cerdos y humanos, entre otras especies.
  • Influenzavirus B: Su especie es el Virus Influenza B. Es menos común que la especie A. Afecta a humanos, aunque también se han dado casos de focas infectadas.
  • Influenzavirus C: Su especie es el Virus Influenza C. Es el menos común, produce la enfermedad más leve (infecciones sin síntomas normalmente) y generalmente no produce epidemias. Afecta a cerdos y humanos.
Los Influenzavirus son virus de RNA cuyo virión es esférico o filamentoso. El genoma del Virus Influenza A está formado por 8 segmentos de RNA. En la superficie del virión existen unas proteínas: la hemaglutinina y la neuraminidasa. La hemaglutinina se encarga de que el virus se adhiera a la célula diana y la neuraminidasa, permite entrar al virus dentro de la célula diana. Estas proteínas pueden ser de varios tipos, haciendo que se creen subtipos del virus. De esta forma, está el Influenzavirus A subtipo H1N1 (hemaglutinina tipo 1 y neuraminidasa tipo 1), el subtipo H3N2, el subtipo H1N2... Por ejemplo, la gripe española era del subtipo H1N1, y la pandemia de gripe A de 2009 y 2010, también era H1N1.

Los Influenzavirus atacan a las células del epitelio nasal, los conductos respiratorios, la garganta y los pulmones.

La gripe no suele ser grave, pero puede agravar otras enfermedades respiratorias. Los síntomas pueden durar entre una y dos semanas y aparecen tras 18 o 72 horas después del contacto con el virus . Entre ellos están estornudos con sensación de resfriado, fiebre de hasta 39ºC, cansancio, dolores musculares y articulares, dolor de garganta, tos, congestión nasal...

La gripe no tiene tratamiento, solo hay tratamiento sintomático y de apoyo ante posibles infecciones bacterianas oportunistas. Es importante beber mucho líquido y guardar reposo. La prevención es básica. La vacunación está recomendada para personas situadas dentro de los grupos de riesgo: personas mayores, niños, personal sanitario, personas con enfermedades respiratorias o cardiacas, personas inmunodeprimidas... En realidad, existe tratamiento para los Influenzavirus, los antivirales, pero su eficacia es limitada.

Para acabar, no se puede confundir la gripe con el resfriado común, pues este último está causado por los Rhinovirus.

Eso es todo por hoy. ¡Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post!


domingo, 14 de febrero de 2016

Tratado de Histología X: Tejido óseo


Muy buenas a todos. Continuamos con el tratado de histología. En el post de hoy vamos a hablar sobre el tejido óseo.

Tejido óseo

El tejido óseo es un tipo de tejido especializado del tejido conjuntivo. El tejido óseo compone los huesos de los vertebrados, si bien es cierto que no todos los vertebrados poseen esqueletos óseos, pues los peces cartilaginosos poseen esqueletos de cartílago y entran dentro de los vertebrados.

Hay que tener en cuenta que los huesos no están compuestos en su totalidad únicamente por tejido óseo. También poseen médula osea roja (tejido hematopoyético) y amarilla (tejido adiposo), capilares sanguíneos, tejidos epiteliales y nervios.

El tejido óseo no está formado solamente por células, estas van acompañadas de una matriz extracelular mineralizada, matriz ósea, que contiene fibras proteínicas y sales minerales (como fosfatos o carbonato cálcico).

La matriz ósea exactamente posee un 35% de material orgánico (fibras de colágeno, proteínas óseas...) y un 65% de minerales. Gracias a ella, los huesos pueden soportar grandes esfuerzos de torsión y flexión.

Las células presentes en el tejido óseo son:


  • Osteoblastos. Producen las fibras de colágeno y fijan las sales. Cuando maduran, se convierten en osteocitos. Son los encargados del crecimiento de los huesos y de la reparación de fracturas.
  • Osteocitos. Son las células más comunes en los huesos. Se comunican entre sí mediante prolongaciones citoplásmicas, las cuales son importantes a la hora de regular la masa ósea. Estas comunicaciones también permiten a los osteocitos el traspaso de nutrientes.
  • Osteoclastos. Son células de gran tamaño. Se encargan de destruir el hueso para extraer el calcio para la remodelación y el crecimiento del hueso.
  • Células de revestimiento. Derivan de los osteoblastos. Son células aplanadas que cubren el hueso sin interferir en la función de las otras células óseas. También se encargan de extraer calcio del hueso en caso de que el nivel de calcio en sangre sea bajo.
 A su vez, el tejido óseo se puede dividir en:


  • Tejido óseo compacto o denso. Es duro y denso. Se halla en la capa externa de los huesos largos, como el fémur, formando la diáfisis, y tanto en el interior como el exterior de los huesos planos, como el omóplato. También se puede encontrar en algunas zonas de los huesos cortos, como los huesos del carpo, en la muñeca. Está compuesto por estructuras cilíndricas, llamadas osteonas, formadas por capas concéntricas de laminillas óseas. En el interior de las osteonas, existe el denominado conducto de Havers, por donde circulan los vasos sanguíneos, linfáticos y los nervios.
  • Tejido óseo esponjoso o areolar. Se encuentra en los huesos planos y en el interior de los huesos largos, formando la epífisis. También se encuentra en el interior y en partes del exterior de los huesos cortos. Está formado por una estructura esponjosa.
Los huesos y el tejido óseo poseen diversas funciones:
  • Protección. Por ejemplo, el cráneo protege el cerebro y la caja torácica, el esternón y las costillas, protegen el corazón y los pulmones.
  • Sostén. El esqueleto sirve de sostén para los órganos y los tejidos blandos.
  • Movimiento. Las articulaciones móviles, en colaboración con los músculos, nos permiten desplazarnos.
  • Recepción del sonido. La cadena de huesecillos del oído medio, el martillo, el yunque y el estribo, conducen el sonido para que lleguen al caracol.
  • Almacenamiento de minerales. Los huesos sirven de almacén de minerales, principalmente de calcio y fósforo.
  • Almacenamiento de factores de crecimiento y función endocrina. La matriz ósea almacena y libera factores de crecimiento, sustancias similares a las hormonas importantes en la comunicación intercelular.
  • Almacenamiento de energía. La médula ósea amarilla posee tejido adiposo, que almacena ácidos grasos.
  • Equilibrio ácido-base. La absorción o liberación de sales alcalinas almacenados en los huesos regulan el nivel de pH sanguíneo.
  • Desintoxicación. Los huesos pueden almacenar metales pesados y otras sustancias para evitar que afecten a otros tejidos, para luego ir liberándolos lentamente para su posterior eliminación. 
Eso es todo. ¡Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post!

sábado, 13 de febrero de 2016

La imagen sabatina LXVI




Muy buenas a todos. En este sábado, volvemos de nuevo con la imagen sabatina. Como llevamos haciendo últimamente, seguimos con la infografía Deadly Viruses de mphonline.org. Hoy vamos a hablar de la viruela.



En este caso, no hablamos de un virus mortal, pues la viruela es un virus que desapareció en 1980. La última muerte por viruela se dio en 1978, la fotógrafa médica Janet Parker fue infectada por el virus debido a una mala manipulación de este en uno de los últimos laboratorios donde se guardaba.

El virus de la viruela o Variola virus es un virus perteneciente al género de los Orthopoxvirus, al que también pertenecen el virus de la viruela de los monos, Monkeypox virus, y los virus de la viruela bovina, Cowpox virus y Vaccinia virus. El genoma de este virus está compuesto por ADN.

La viruela, según la enfermedad que presentase, se dividía en dos tipos:
  • Viruela mayor: Era la enfermedad más grave y común. Provocaba erupciones extendidas y fiebre alta. Tenía una tasa de mortalidad del 30%.
  • Viruela menor: Era más leve, pero menos común. Tenía una tasa de mortalidad del 1%.
El periodo de incubación del Variola virus oscila entre los 7 y los 17 días. Durante los siguientes 2 o 4 días aparecen una serie de síntomas iniciales, fiebre, malestar, dolor de cabeza, diarrea, vómitos... Después comienzan a aparecer erupciones cutáneas, y posteriormente, costras y pústulas. Este último período dura dos semanas aproximadamente y es el más contagioso. Finalmente, en la última semana, las costras se caen. Una vez que las costras han caído, el enfermo deja de ser contagioso y se ha curado de la enfermedad. Aun así, muchos enfermos quedaban con secuelas, entre ellas estaban ceguera, esterilidad y profundas cicatrices.

La viruela se contagiaba mediante contacto directo con el enfermo, con los fluidos corporales del enfermo o con objetos contaminados por el virus.

Variola virus en una infección

El Variola virus es un virus muy antiguo que se estima que surgió hacia el 10.000 a.C y se han producido sucesivas epidemias de este virus a lo largo de la historia. No existe ningún tratamiento para él, en caso de enfermedad se empleaba un tratamiento paliativo.

El método para evitar la enfermedad, era la inoculación y la vacunación. En China ya se practicaba la inoculación hacia el siglo X d.C. También algunas civilizaciones de Sudamérica la practicaban, inoculándose pus con viruela de vacas. La aristócrata británica Lady Montagu descubrió la inoculación en un viaje a Turquía y la llevó a Inglaterra.

La vacuna de la viruela aparece en 1796. El médico británico Edward Jenner extrajo unas muestras de viruela bovina (Vaccina virus) de una granjera infectada por dicho virus y las inoculó en un niño. Este padeció malestar durante una semana y después, le inoculó el virus de la viruela humana. El niño no padeció la enfermedad. En 1798 publicó su trabajo, dando lugar a la primera vacuna de la Historia de la Humanidad. Cabe decir que sus métodos no serían aceptados por la ética médica actualmente. Su inoculación salió bien, pero ¿y si hubiera salido mal? Habría puesto en riesgo la vida de un niño. 

Dentro de la vacunación, también destaca el médico español Francisco Javier Balmis, que realizó la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, que duró desde 1803 hasta 1814. Balmis, médico de Carlos IV, y su equipo fueron en un viaje en barco, acompañados de 22 niños, que habían sido inoculados con el virus y que servían como ''almacén'' de la vacuna para llevar la vacuna a América, Filipinas e incluso a China. El propio Jenner dijo de esta expedición: ''No puedo imaginar que en los anales de la Historia se proporcione un ejemplo de filantropía más noble y más amplio que este''.

A finales de los años setenta, la viruela todavía era endémica en algunas zonas de África y Asia, pero las campañas de vacunación y prevención lograron la desaparición de este virus. Actualmente, solo hay dos laboratorios que poseen muestras almacenadas de viruela: los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) en Atlanta, EEUU, que poseen 451 cepas guardadas, y Vector, en Koltsovo, Rusia, donde se guardan 120 cepas.

Eso es todo. ¡Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post!

sábado, 6 de febrero de 2016

La imagen sabatina LXV


Muy buenas a todos. Como todos los sábados, volvemos de nuevo con la imagen sabatina. Seguimos hablando de virus, con la infografía Deadly Viruses de mphonline.org.

Hoy, vamos a hablar del rotavirus:


Los virus del género Rotavirus, perteneciente a la familia Reoviridae, son los principales causantes de diarrea grave en menores de 5 años y de las infecciones que entran dentro del grupo de las gastroenteritis. La mayoría de los niños han sido infectados por el rotavirus alguna vez. 

El nombre rotavirus procede de rota, en latín ''rueda'', por su forma circular, y virus. Este virus fue descrito en 1973 por el equipo de Ruth Bishop, a partir de unas muestras de 1943 de heces de niños infectados que se había demostrado que podían transmitir diarrea infecciosa al ganado. El virus fue observado por primera vez al microscopio electrónico por Thomas Henry Flewett un año más tarde, en 1974.

Existen ocho especies diferentes de rotavirus, llamados: A, B, C, D, E, F, G, H; siendo el rotavirus A el más común, causando el 90% de las infecciones por este virus. Las infecciones por rotavirus producen más de medio millón de muertes cada año, principalmente de niños pequeños.

Viriones de rotavirus

Sus viriones poseen una estructura circular que puede llegar a medir 76'5 nm de diámetro. Su genoma está compuesto por 11 segmentos de ARN. Es un virus que es estable en el medio ambiente, lo que permite que los objetos puedan ser contaminados fácilmente con el contacto.

El virus se transmite por vía fecal-oral. Por ejemplo, cuando se tocan objetos contaminados por el virus (los niños pueden contagiarse si se meten las manos en la boca o cuando comen sin lavarse las manos después de haber tocado un objeto contaminado) o por beber agua contaminada por el virus. Una vez que el virus logra introducirse en el cuerpo, infecta las células del intestino delgado, especialmente las del duodeno.

Los síntomas son fiebre, náuseas, vómitos, diarrea acuosa frecuente y deshidratación. El período de incubación de este virus es de 2 días.

No hay ningún tratamiento concreto para la infección provocada por este virus. Lo más importante es la administración de líquidos para evitar una posible deshidratación. La infección es combatida por el cuerpo y suele curarse a los pocos días. También existen vacunas para prevenir la infección, como RotaTeq y Rotarix.

Este virus es especialmente peligroso para los niños de países en vías de desarrollo, pues las condiciones higiénicas y la sanidad son, desgraciadamente, peores. Las campañas de vacunación son realmente importantes para evitar el contagio del virus.

Eso es todo. ¡Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post!


sábado, 30 de enero de 2016

La imagen sabatina LXIV


Muy buenas a todos. Volvemos de nuevo con una imagen sabatina. Seguimos con virus, con la infografía Deadly Viruses de mphonline.org. Hoy hablamos del Ebolavirus.



El virus del ébola pertenece a la familia Filiviridae y al género Filovirus. Este virus causa la enfermedad por el virus ébola (EVE) o fiebre hemorrágica del ébola (FHE), una enfermedad grave con una tasa de letalidad de hasta el 90%. Recibe su nombre del río Ébola, situado en la República Democrática del Congo, donde fue identificado por primera vez en 1976. Este virus es especialmente conocido debido a la epidemia que empezó en 2014 y que todavía sigue vigente. Desde 1976 hasta la actualidad, se han producido 26 brotes de ébola

EL PAÍS /  5-11-14
El ebolavirus es un virus de forma variable. El virión es alargado, con un diámetro de 80 nm, y posee estructuras filamentosas que pueden llegar a medir 14.000 nm. Su genoma está compuesto de ARN. Existen 5 cepas del virus:
  • Cepa ébola-Sudán: La segunda en ser descubierta. Apareció en Sudán, en 1976
  • Cepa ébola-Zaire: La primera en descubrirse. Fue encontrada en 1976, en la República Democrática del Congo.
  • Cepa ébola-Reston: Encontrada en 1989 en macacos filipinos importados hasta Reston, EEUU.
  • Cepa ébola-Tai-Forest: Encontrada en 1994 en chimpancés de los bosques Tai de Costa de Marfil.
  • Cepa ébola-Bundibugyo: Descubierta en 2007, tras un brote en Uganda.

Se considera que los huéspedes naturales del virus del ébola son los murciélagos frugívoros de la familia Pteropodidae. La distribución geográfica de dichos murciélagos puede coincidir con la de los brotes de ebolavirus. También se han encontrado primates, como gorilas y chimpancés, infectados por el virus.

Virión del virus del Ébola


Este virus se transmite por contacto directo con órganos, sangre, secreciones y otros líquidos corporales de animales o personas infectados o por contacto con materiales contaminados por dichos líquidos, como ropa, vendajes, agujas... Los hombres que han logrado curarse de la enfermedad pueden portar el ébola en sus espermatozoides hasta tres meses después de la recuperación.

El período de incubación del virus del ébola varía entre los 2 y los 21 días. En general, los enfermos empiezan a presentar síntomas a los 8 o 10 días. Si una persona es sospechosa de estar infectada por el virus pero no presenta ningún síntoma 21 días después, dicha persona no padecerá la EVE.

Los síntomas iniciales de la EVE son la aparición súbita de fiebre superior a los 38ºC, debilidad intensa, dolores musculares, de cabeza y garganta, vómitos, diarrea, erupciones cutáneas y fallo hepático y renal. Posteriormente, aparecen hemorragias internas, que producen sangrado por la boca, recto, ojos, nariz y oídos.

No existe ningún tratamiento ni vacunas probadas. El tratamiento empleado consiste en dar apoyo al organismo del enfermo y reducir los daños del virus. Se debe reequilibrar los niveles de fluidos y electrolitos para evitar la deshidratación, administrar anticoagulantes durante la infección temprana y procoagulantes durante la infección tardía, regular los niveles de oxígeno, administrar antibióticos para evitar infecciones oportunistas... Existen fármacos experimentales, como el ZMapp y el Brincidofovir. La Agencia de Salud Pública de Canadá también está desarrollando una vacuna

Eso es todo por hoy. ¡Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post!

6'3 grados



Posiblemente muchos ya habréis escuchado: el pasado lunes, 25 de enero, a las 5:22 de la madrugada se produjo un terremoto que se sintió en todo el sur de la península Ibérica.

Concretamente, el epicentro estaba situado en las profundidades del mar de Alborán, a unos 10 km de bajo tierra, más cerca de la costa marroquí que de la costa española, por lo que los estragos fueron mayores en ciudades marroquíes como Alhucemas o en la Ciudad Autónoma de Melilla. La profundidad a la que se produjo el seísmo suavizó la fuerza con la que se sintió en la superficie. Posteriormente se produjeron más de 250 réplicas.



El terremoto fue de 6'3 grados de la escala de Ritcher, esto equivale a una fuerza cercana a unas 31.000 toneladas de TNT. El hipocentro, el punto dentro de la superficie en el que se produjo el terremoto, estaba localizado a 10 km de profundidad. Dado que el epicentro es el punto de la superficie terrestre situado por encima del hipocentro, en este punto el terremoto se siente con más fuerza

En la península, las redes sociales se sacudieron más que la tierra: Hacia las 7 de la mañana #terremoto ya era trending topic. Emergencias 112 de Andalucía recibió más de 250 llamadas escasos minutos después del movimiento telúrico. ¿Debería sorprendernos tanto un terremoto? Técnicamente no.

Mapa de peligrosidad sísmica de España. Instituto Geográfico Nacional


El mar Mediterráneo es una zona sísmica, pues es una zona de choque entre las placas euroasiática y africana. Se han producido terremotos en España antes de este terremoto y se seguirán produciendo. Es más, unos días antes, el jueves, ya produjo uno de 4'8 grados en la misma zona hacia las 14:50.

Según las estadísticas, España sufre un gran terremoto cada 70 años aproximadamente. El último gran terremoto se produjo el 25 de diciembre de 1884 en Arenas del Rey, Granada, con una magnitud de entre 6'2 y 6'5 grados. El más poderoso producido en la península fue el que sacudió la ciudad de Torrevieja, Alicante, el 21 de marzo de 1829, con una magnitud de 6'9 grados en la escala de Ritcher. También destaca el terremoto de Lorca de 2011, con una magnitud de 5'3 grados, que ocasionó graves daños en dicha localidad.

Personalmente, sentir un seísmo puede ser una experiencia sobrecogedora, pero el terremoto, tal como se sintió en la península, tampoco fue para tanto. Yo me desperté al escuchar que algo se cayó, sentí como el suelo temblaba durante unos segundos y después se paró. Nada más. Ni siquiera sentí las posteriores réplicas. No hizo falta llamar a emergencias, afortunadamente, y ni siquiera cogí el móvil para mirar las redes sociales. Es interesante la respuesta corporal de alarma, pues después del terremoto, estuve bastante tiempo desvelado.

Para más información, el IGN dispone de un registro de terremotos producidos en España

Para acabar, quisiera mandar todo mi apoyo a aquellas personas que hayan sufrido las consecuencias del seísmo.

sábado, 23 de enero de 2016

La imagen sabatina LXIII


Muy buenas. Volvemos con una nueva imagen sabatina. Durante las próximas imágenes sabatinas vamos a comentar una interesante infografía creada por mphonline.org que nos habla sobre virus, sobre los virus más mortales.

Empecemos con el VIH:



El Virus de la inmunodeficiencia humana pertenece a la familia Retroviridae y al género Lentivirus, género compuesto por virus con período de incubación muy largo. El VIH es el agente causante del síndrome de inmunodeficiencia adquirida o sida.

El VIH fue descubierto en 1983, por los virólogos franceses Luc Montagner y Françoise Barré-Sinoussi, ganadores del Premio Nobel de medicina en 2008 por dicho descubrimiento. Cabe también destacar el trabajo del virólogo estadounidense Robert Gallo, que colaboró en la identificación del virus descubierto como causante del sida.

Un virión de VIH
Este retrovirus posee su material genético en forma de ARN. Este ARN le permite al virus reproducirse.
El virión (una partícula vírica infecciosa y completa, se la denomina así pues no puede ser considerada una célula) es esférico y tiene un diámetro de entre 80 y 100 nm. La membrana está formada por una bicapa lipídica (compuesta por lípidos) con glicoproteínas incrustadas. Estas glicoproteínas mutan fácilmente, lo que dificulta que el virus sea reconocido por los glóbulos blancos.

¿Cómo funciona el VIH? El VIH ataca a los linfocitos T CD4. Cuando el VIH llega al torrente sanguíneo, mediante las glicoproteínas de su membrana, se engancha a los receptores de membrana de los linfocitos T CD4. Una vez fijado en el receptor, el virus suelta su ARN dentro del citoplasma del linfocito. Allí, el ARN se convierte en ADN, mediante la acción de la enzima Transcriptasa inversa, también liberada por el virus.

Una vez que el ARN vírico se ha convertido en ADN; mediante otra enzima, la integrasa, se adentra en el núcleo de la célula infectada y se introduce dentro del ADN de la célula. Cuando el ADN del VIH se ha integrado en el ADN del linfocito, el linfocito comienza a generar proteínas víricas, estas proteínas generarán nuevos virus, que infectarán más linfocitos. La generación de virus dentro de la célula acaba matando al linfocito. Este proceso puede generar hasta 10 millones de viriones cada día.

Los linfocitos T CD4 tienen el papel de establecer y maximizar la capacidad defensiva del sistema inmunitario, se encargan de activar y dirigir al resto de linfocitos. La destrucción de estos linfocitos debilita el sistema inmunitario.

El VIH provoca sida cuando el número de linfocitos T CD4 no supera las 200 células por milímetro cúbico de sangre. Este debilitamiento hace que el cuerpo no pueda defenderse contra infecciones oportunistas, ante las que podría haber hecho frente antes. Una persona puede permanecer infectada por el VIH entre 8 y 10 años sin presentar ningún síntoma. Cuando aparecen los síntomas es cuando se dice que el paciente padece sida.

El sida no tiene cura, pero hay diversos tratamientos. Existen medicamentos como el Daraprim, que ayudan a combatir las enfermedades oportunistas. También están los antirretrovirales, que ralentizan la multiplicación del virus.

En 2008 había 33 millones de personas con VIH/sida. Esperemos que con la investigación consigamos erradicar tan nefasta enfermedad.

Eso es todo. ¡Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post!